En un enclave privilegiado del Mediterráneo Oeste, entre los paralelos 40º 05' 17'' y 38º 40' 27'' latitud norte, y los meridianos 1º 17' 23'' y 4º 23' 46'' Longitud Este, se erigen las Baleares, bien llamadas Islas de la Calma.
Las islas, muy próximas entre si, 27 millas entre Menorca y Mallorca y otras 45 entre ésta e Ibiza, ofrecen al navegante cobijo en más de 60 puertos deportivos, dotados todos ellos de la debida asistencia técnica.
El litoral de Baleares sorprende todavía con playas de arenales interminables, calas acogedoras y de aguas cristalinas, algunas de ellas situadas en parajes aún vírgenes. La costa ofrece múltiples espectáculos de
belleza sobrecogedora, como los bruscos acantilados de la costa norte de Mallorca
y el rosario de islotes que rodean el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de Cabrera.
En
el Mediterráneo
balear soplan vientos
de componente norte cerca
de Menorca, mientras el
"embat" se apodera
de Mallorca y los vientos
de levante empujan en
Ibiza y Formentera, siempre
alternando con brisas.
El "embat" es
fuerza privilegiada para
todo navegante, un viento
que siempre sopla en dirección
mar-tierra y que alcanza
en ocasiones considerable
intensidad. El "embat"
es un viento diurno que
pierde su fuerza al atardecer
para ceder ante el "terral"
que sopla en dirección
tierra-mar.
Baleares
se encuentra perfectamente
comunicada con el exterior
através de aeropuertos
en las tres islas. Líneas
aéreas y marítimas
ofrecen enlaces diarios
con distintos puntos del
continente europeo. La
oferta hotelera y complementaria
dispone de establecimientos
de primera categoría
localizados en enclaves
privilegiados para contemplar
una estancia en la que
el reposo y el recreo
se dan la mano.